miércoles, 25 de marzo de 2015

"Chica rara de Tennessee"

una vez un viaje largo hice
a donde nadie me conocia
y yo no conocia a nadie
estaba perdido en el medio
de tennessee
pero una bufanda azul se cruzo
e  ilumino mi camino
ella llevaba unos anteojos unicos
un pulover de panda
unos jeans color arena
y unas zapatilas de colores...

que se puede decir era una chica rara de tennessee

en ese momento descubri
que mi casa encontre
mi lugar en el mundo
tal vez lejos de casa
pero cerca de mi corazon
por que se lo robo


la chica rara de tennessee

martes, 24 de marzo de 2015

"De casualidad enamorado"


Ayer te vi, y en tu mirada me perdí
Mi mirada fija en un objetivo
El de ser feliz, a tu lado
Como un loco enamorado

También te hable, y ahí me enamoré
No sé bien si fue con tus labios al moverse,
O con tu dulce voz que corrompió en mí
Como un loco enamorado

Con vos baile y luego te bese
Y ahí note que esto era para mí
Aunque luego te alejaste de mí

Algo quedo latiendo en mi
Con esta imagen haciendo honor al tango de argentina!, vamos argentina!

martes, 17 de marzo de 2015

Otro día monótono, o tal vez no!

Otro día mas que no sonó el despertador, prendo la televisión para mirar las noticias y la hora, hay paro de taxis en toda la capital federal,  son las nueve y veintisiete se suponía que en menos de cinco minutos debería estar en la parada del colectivo para ir al trabajo, si pierdo el colectivo serian quince minutos más que no puedo perder.

Pongo a calentar el agua mientras me visto, cuando es cucho el chiflido de la cafetera saco el agua  la coloco en un termo y preparo la yerba para el mate, maldita monotonía.
La monotonía, esa sensación de que algo es repetitivo y llega el momento en el que te cansas de seguirlo haciendo, es como estar perdido y pasar varias veces por la misma cuadra, saber que es la mima cuadra y no encontrar una calle distinta, y luego notamos que es una rotonda, la rotonda de la vida.

Huy si me olvide, ¡estoy llegando tarde!, mejor me apuro me use un traje, me colgué el maletín y ya con el termo en el brazo y mate en mano salí en busca de más monotonía de al que me rodeaba, afuera de mi departamento el mismo pasillo, siempre el mismo. Era todo tan monótono que ni siquiera  era posible la idea de quedar encerrado en el ascensor, por que vivía en planta baja, la llave abrió como siempre, y fui hacia la parada.

Ya  estaba en frente de la parada, preparado para cruzar veía de lejos que venía el colectivo a dos cuadras, cuando justo cambia el semáforo y no puedo cruzar, el colectivo pasa y para en la parada mientras suben tres personas, tal vez si corro llego, el semáforo tardo unos treinta segundos más en cambiar y en eso me puse a correr media cuadra hasta la parada, justo cuando llego a la puerta del colectivo cierra rápidamente la puerta y arranca como si no hubiese mañana, otra vez un viernes perdiendo el colectivo de las nueve y media, decidí ir caminando, al fin y al cabo ahorraría unos cinco minutos y no sería la primera vez que lo hacía, pero tampoco la última. Las dos primeras cuadras las hice como si nada, pero en la tercera ya me daba ganas de tomar unos mates así que los fui preparando mientras caminaba. Todo seguía igual, no pasaba nada un día igual a todos los otros días una historia ya contada, estaba cruzando la calle cuando se me cae el mate escucho una bocina creciente, miro para la derecha y veo una luz en mi rostro, luego no recuerdo nada más.

¿Estoy muerto?, no lo estoy, o sino no podría estar contando esta historia, de como un monótono día hizo que me dé cuenta de algo, para que vivir si siempre va a ser lo mismo nunca nada cambia y se repite todos los días, pero la monotonía en este día fue distinta, ahora estaba en una camilla, sin poderme mover, cuadripléjico solo me quedaba la cabeza, todo lo demás era un peso muerto con lo cual me mantenía vivo, aprender a vivir positivamente y como si cada día fuera el ultimo no es fácil pero se puede lograr, ese fue el ejemplo que llevare y así será hasta que mi corazón deje de latir.


FIN

Comer un tostado en "Las Violetas"

Al entrar espontáneamente se siente como el ruido de la cuidad queda opacado por el gallinero que coexiste dentro, y bueno era de esperar en un lugar en el que las mujeres son más en un porcentaje de diez a uno.
               El estilo arquitectónico del lugar, acompañado por una sinfonía en tu imaginación, produce una sensación escalofriante y lúgubre, como un cementerio de día, no da terror pero algo causa, tal vez ayude la casualidad que ese día en la calle no había luz, no en nada poco habitual en una metrópolis como lo es Buenos Aires.
               Al aproximarse el mozo esquivando las mesas, no necesitaba ni pensarlo ya que es lo mismo de siempre, un tostado y una gaseosa. Luego de pedir solo queda la sofocación de esperar a que llegue la gaseosa, o el tostado, lo que venga primero. Para matar esa agonía que siempre aparece como deja-vu del día anterior, y del anterior, y del anterior, y del anterior a ese no porque fue domingo y los domingos se come asado, me puse a ver a los otros humanos que habían terminado en el mismo lugar y tiempo que yo, la mayoría ya tenía la comida en la mesa, se observaba a un grupo de seis mujeres que se habían pedido una picada que venía con unos mini sándwiches y ninguna había siquiera tocado a uno, deben de estar a dieta y pidieron eso para decorar la mesa por que se fueron sin mantener contacto con ninguna de las cosas de la picada.
               Mas al fondo se observaban varios grupos de ancianas, y una familia que a diferencia de las otras personas del lugar si comía, aunque solo se habían pedido una porción de pizza para cada uno,  al parecer estar de moda estar a dieta.
               Luego ha de legar la comida, no duro mucho sobre la mesa, pero estaba rica. Solo faltaba pedir que me traigan la cuenta, cuando la trajeron comprendí porque la gente estaba a dieta en estos lugares